domingo, 22 de abril de 2012

LA XENOFOBIA

La xenofobia es una de las manifestaciones de etnocentrismo más radicales y perjudiciales, pues expresa actitudes de rechazo, odio y desprecio hacia otros seres humanos. Muchas veces seguramente nos hemos informado a través de los medios de comunicación social, sobre violencia ejercida por actitudes xenofóbicas que muchas veces terminan en la muerte. A continuación, expondremos un artículo que nos aclarara este concepto.

El término xenofobia, de origen griego, hace referencia al odio de una persona respecto de los extranjeros, y es un tipo de discriminación frecuente. Este rechazo es causa muchas veces de violencia tanto física como verbal, y generador de exclusión social. Es la falta de aceptación de otras identidades culturales diferentes, muchas veces considerándolas inferiores, lo que muestra un etnocentrismo exagerado.

La actitud xenófoba deja ver una amplia gama de prejuicios culturales, asociados a la religión, la historia, las costumbres y modos de vida, las posiciones económicas y la distribución del poder, e incluso a los rasgos físicos. En cuanto a la economía uno de los motivos de la xenofobia es considerar al extranjero como una amenaza para los recursos propios de la Nación; es decir, como un ser ajeno que viene para competir con los propios nativos por los mismos recursos, que muchas veces no alcanzan para todos.

La Antropología se ha ocupado del estudio de la xenofobia, y como resultado se ha encontrado un origen antiguo, mostrando que la actitud xenófoba no es novedosa ni extraña. A modo de ejemplo podemos leer en los libros de historia la discriminación y hostilidad que sufrían los extranjeros en el Imperio Romano, incorporados como producto de las conquistas, y sometidos a la esclavitud y el desprecio.

Comúnmente y en la actualidad, son los países del primer mundo quienes desarrollan la xenofobia respecto de los extranjeros “subdesarrollados” en busca de nuevas oportunidades. Entre los países considerados desarrollados están los Estados Unidos, y numerosos países de Europa, como Francia, España e Inglaterra, dueños de un gran poder político y una buena situación económica.

Un UNA ETAPA DE LA EVOLUCION HUMANA NECESITA REVISION

Las investigaciones respecto a los orígenes del hombre y su proceso evolutivo no cesan, por ello cada cierto tiempo somos testigos de nuevas teorías; es el caso del artículo publicado por un grupo de expertos estadounidenses en la revista 'Nature', que expondremos a continuación:
Los científicos opinan que las ideas actuales sobre el trayecto de la evolución del hombre moderno, formadas a base de los hallazgos arqueológicos de los últimos años, pueden ser erróneas y necesitan una corrección con los nuevos métodos de análisis. Un artículo sobre estas dudas fue publicado por un grupo de expertos estadounidenses en la revista 'Nature'.
Los autores de la publicación, Bernard Wood, del Instituto George Washington, y su colega Terry Harrison, de la Universidad de Nueva York, explican que los homínidos del género ardipithecus -considerados los  ancestros remotos del hombre-, en realidad habrían podido ser los ancestros del chimpancé o de otras especies de primates.
El hallazgo de un esqueleto del ardipithecus, o 'ardi', un primate que vivió hace unos 5,8-4,4 millones de años en el territorio de Etiopía moderna, fue uno de los eventos más resonantes de los últimos años en la arqueología. El análisis realizado en 2009, permitió deducir que ésta fue una de las formas tempranas de los primates en el linaje evolutivo del hombre moderno, siendo una de las primeras etapas de la evolución después de la separación del hombre y el chimpancé (hace unos 6 u 8 millones de años).
Pero los científicos estadounidenses explican que puede haber una serie de explicaciones alternativas para el origen del ardipithecus. Según ellos, una versión más probable es que estos homínidos fueran una especie extinta de monos, cercanos a los primates modernos y al hombre, pero no sus ancestros.
Los fósiles del ardipithecus fueron clasificados como los de los padres del hombre, a base de la estructura de sus dientes, parecida a la de los dientes de los australopitecos, el género que surgió en África hace unos 4,4 millones de años y que dio origen al género 'homo'. El segundo argumento de los autores de esta interpretación fue la presencia en el esqueleto del llamado 'os peroneo', hueso sesamoideo que tienen los humanos, pero no los monos contemporáneos.
hominides.com
Los autores del artículo explican que los partidarios de la hipótesis de que el ardipithecus es un ancestro del hombre se olvidan de la homoplasia, la evolución convergente que bajo presiones ambientales equivalentes tiene como resultado la aparición de las mismas características en las especies que tienen diferentes antepasados. Así, anteriormente los ramapithecus y los oreopitecus primero fueron clasificados como los padres del hombre, y solamente un análisis profundo auydó entender que realmente ambos fueron géneros de monos, que desarrollaron razgos del hombre en el proceso de la evolución paralela.
Incluso los pequeños colmillos, que se consideran el rasgo principal de afinidad entre los ardipithecus y el hombre, están presentes en otros monos que no tienen una relación con el lineaje evolutivo de los hombres y es posible que hubieran sido desarrollados como el resultado de cambios en la dieta.
Los científicos opinan que los nuevos métodos del análisis de las muestras podrán echar la luz a la relación real entre las especies. Al mismo tiempo, los expertos que realizaron el análisis del ardipithecus en 2009, insisten en la seguridad de sus métodos y recuerdan que ya habían demostrado que la semejanza entre el ardipithecus y australopithecus no surgió como resultado de la evolución convergente.